Estudiando con los breviarios

-Formación docente-

 

Coordinación didáctica: profesora Silvia Gojman

Distribución gratuita

 

 

PETIT, Michèle: Lecturas: del espacio íntimo al espacio público,
México, FCE, 2001.

 

 

 

 

¿Por qué recomendamos la lectura de este libro?

 

En las metáforas que se utilizan para hablar de la lectura se expresan las apuestas que el lector confiere a esta actividad: la lectura es, entonces, una iniciación, una transformación, una resistencia, un viaje, un camino, un arma; y los libros llegan a ser objetos con los que se celebran “encuentros”. Posiblemente, entre todas esas metáforas, la de la lectura como una cacería furtiva -acuñada por Michel de Certeau en uno de sus escritos- sea la que mejor nos permite hoy hablar de la libertad del lector y es la que elige, amplía y reformula Michèle Petit en los capítulos de este libro. Encontramos así en sus páginas referencias a aquellas situaciones en las que la lectura se torna un espacio de reaseguro contra las adversidades, en las que desarrolla un papel fundamental en la elaboración de la intimidad y la reconstrucción del sí mismo y con las que es posible inventar formas de compartir diferentes de las que nos encierran y nos oprimen.

 

El libro de Michèle Petit tiene la misma virtud que la autora propone para la lectura en general: la de prestar a sus lectores las palabras que, en este caso, les permiten hacer de la lectura un espacio de reflexión.

 

 

Notas sobre la autora

 

Michèle Petit es antropóloga. Realizó estudios en sociología, psicoanálisis y en lenguas orientales. Es investigadora del laboratorio “Dinámicas sociales y recomposición de espacios” del Centro Nacional para la Investigación Científica, de la Universidad de París I. Después de haber llevado a cabo investigaciones sobre las diásporas china y griega, desde 1992 trabaja sobre la lectura y la relación de distintos sujetos con los libros desde una perspectiva cualitativa. Sus investigaciones han tenido una importancia remarcable en los estudios sobre la lectura en el medio rural y en el papel de las bibliotecas públicas en la lucha contra los procesos de exclusión. En los últimos años, ha profundizado el análisis de la lectura en la construcción o la reconstrucción de la subjetividad, particularmente, en espacios en crisis.

 

 

Síntesis de la obra

 

Como ya lo ha hecho en Nuevos acercamientos de los jóvenes a la lectura (FCE: 1998) Michèle Petit desde una antropología social y las elaboraciones del psicoanálisis logra instalar en relación a las prácticas de la lectura un aire de “levedad” y de frescura que paradójicamente les devuelven su peso específico verdadero.

 

En el prólogo, “hilachas” de su vida ayudan a ubicarla resistiéndose a un encuentro con América latina. El traslado familiar hacia Colombia cuando tenía trece años implicó un doble desarraigo: abandonar Europa y al mismo tiempo dejar atrás su infancia. Sin embargo, el encuentro siempre estuvo, en su vida, como promesa: su madre, en Bogotá, escribía largas cartas tratando de desandar la distancia no solo geográfica sino cultural que la separaban de su familia europea. Y esas cartas, esas escrituras que reponían un mundo diferente y que Petit-niña “espiaba” antes de que fueran enviadas la ayudaron a descifrar un mundo que aún no podía ver. Ese acto de lectura clandestina seleccionado por el recuerdo preanuncia ese modo particular de apropiación que nos propone en relación con la lectura y que constituye una reformulación personal de la metáfora de Michel de Certeau.

 

Francia no queda afuera de una preocupación que en la Argentina se hace sentir con suma asiduidad: los jóvenes no disfrutan de la lectura, los libros no los convocan. Frente a estas afirmaciones, el capítulo “Los lectores no dejan de sorprendernos” tiene algo para decirnos. Por un lado oponerse obstinadamente a pensar en el lector como en un consumidor pasivo; a encorsetarlo a través de grillas con franjas etarias que relacionan autores, títulos y edad; a cercenar las historias que ocurren en espacios o tiempos lejanos, por eso de que la cercanía es “más comprensible para un niño”; y por otro a comprometer al docente, a los bibliotecarios, a los padres, a los políticos, a los investigadores, en fin, a los mediadores a que transmitan a los niños y a los adolescentes “la idea de que, entre todas esas obras de hoy o de ayer, de aquí o de allá, habrá seguramente algunas que sabrán decirles algo en particular”.

 

En el capítulo “Del espacio íntimo al espacio privado”, la autora refuerza, con distintos argumentos, una de las ideas centrales del resultado de sus investigaciones: el rol fundamental de las bibliotecas en la elaboración de la subjetividad, de la interioridad y del imaginario “no solo porque dan acceso al saber, sino también porque permiten la apropiación de bienes culturales que apuntalan la construcción del sí mismo y la apertura hacia el otro.”

 

Son siete capítulos, la mayor parte de ellos conferencias pronunciadas durante el 2000 en Buenos Aires, Colombia y México.

 

 

¿A quién va dirigida?

 

Lecturas: del espacio íntimo al espacio público va dirigido a todos aquellos que, de distintas maneras, actúan como iniciadores de la lectura, a los que se ocupan de su dinámica y se preocupan de hacerla deseable. En fin, a todos los que se comprometen en la formación de los lectores porque consideran que la lectura es una “experiencia vital” que “abre las puertas a desplazamientos, a cuestionamientos, a formas de lazos sociales diferentes de aquellas en las que cerramos filas como soldados en torno a un patriarca”.

 

Docentes en todos los niveles de la enseñanza, bibliotecarios, padres, políticos preocupados por la democratización de la lectura, estudiantes de los Institutos de Formación Docente y de la Universidad y amantes de la lectura en general son los destinatarios de estas páginas.

 

 

Para acompañar la lectura

 

1.       A partir de la lectura del capítulo “Los lectores no dejan de sorprendernos”, piense en las actividades que, como docente, propone a sus alumnos luego o mientras lee con ellos un texto literario. Si su objetivo fuera, como dice Petit, “acercarlos a los libros”, ¿cuál de esas actividades volvería a realizar y cuáles abandonaría?

 

2.       ¿Qué relación encuentra entre estas frases y las ideas sobre la lectura desarrolladas por M. Petit?

 

Un lector es también el que lee mal, distorsiona, percibe confusamente. En la clínica del arte de leer, no siempre el que tiene mejor vista lee mejor. (Ricardo Piglia, El último lector).

 

Leer es estar en otra parte, allí donde ellos no están, en otro mundo, es constituir una escena secreta, lugar donde se entra y se sale a voluntad; es crear rincones de sombra y de noche en una existencia sometida a la transparencia tecnocrática y a esta implacable luz que, en Genet, materializa el infierno de la enajenación social. Marguerita Duras lo hacía notar: “Tal vez siempre se lee en la oscuridad... La lectura es un signo de la oscuridad de la noche. Aun si leemos a pleno sol, afuera, la noche se agolpa en derredor del libro”. (Michel de Certeau, La invención de lo cotidiano 1).

 

…lo que la idea de formación permite pensar es, justamente, qué es lo que pasa al leer un libro, qué es eso de la experiencia de la lectura, o, mejor aún, qué es eso de la lectura como experiencia. (...) La formación no es otra cosa que el resultado de un determinado tipo de relación con un determinado tipo de palabra: una relación constituyente, configuradora, aquélla en la que la palabra tiene el poder de formar o trans-formar la sensibilidad y el carácter del lector. A veces para sacarle de la indeterminación de la infancia, del espíritu de niño. Y a veces, también, para darle al espíritu una nueva infancia. (Jorge Larrosa, Pedagogía profana).

 

3.       El último capítulo del libro Del Pato Donald a Thomas Bernahard encierra en sí mismo una invitación a formular nuestras propias memorias de lector. La autora afirma: “Tal vez todas las personas que trabajan con la lectura deberían pensar un poco en su propia trayectoria como lectores…”

 

En relación con estas frases y luego de leer el capítulo final:

 

1.      Recorra mentalmente su biblioteca y piense en un nuevo orden para sus libros, por ejemplo, un orden temporal (libros leídos durante la infancia, durante la juventud, los últimos que leyó…); un orden de recomendación (los que considera de lectura imprescindible y que siempre recomienda), etcétera. Puede luego intercambiar esta consigna con otros proponiéndole a sus colegas que hagan lo mismo.

 

2.      Identifique mentalmente a las figuras que cumplieron un rol en su iniciación como lector/a.

 

3.      “Hacer listas –dice Alberto Manguel- da lugar a cierta arbitrariedad mágica, como si la simple asociación pudiera crear el sentido”. Haga una lista mental de las obras que desearía volver a leer; otra de las que nunca leería; y otra de las que aún no ha leído y con las que se siente “en deuda”.

 

4.      En Diario de lecturas de Alberto Manguel leemos lo siguiente: “Imagino una biblioteca sentimental, formada por libros que me gustaría poseer por razones puramente anecdóticas:

 

·          El ejemplar de Alice Lidell de Alicia en el País de las Maravillas

·          El Boileau que leía Gide mientras navegaba por el Congo

·          El Cicerón de San Agustín

·         El ejemplar de Hojas de hierba que Witman regaló a su amante Peter Doyle

·          El Homero traducido por Chapman que perteneció a Keats…”

 

Y la lista sigue. ¿Cómo la completaría usted?

 

5.      Realice una breve memoria de lector (mentalmente o por escrito) en la que aparezcan algunas “hilachas” de sus lecturas, por ejemplo, algún personaje, un escenario o varios, argumentos; o escenas personales de lectura (dónde leía-lee; qué libros prefiere, etcétera); metáforas afines a la lectura (el viaje, la transformación, metáforas vitales como la de devorar libros, etcétera). Luego elija un espacio donde “contar” esta memoria. Puede elegir, por ejemplo, contársela a sus alumnos al comienzo de un ciclo escolar, a sus hijos, a sus colegas, a personas con las que se reúne a leer, etcétera.

 

6.      Para seguir pensando en el tema de la lectura y su función vital en el desarrollo de la subjetividad y también en el papel importante de los iniciadores o mediadores:

 

·         puede ver las siguientes películas: “El gran pez” de Tim Burton, “La lectora” de Michel Deville, “La lengua secreta de las mariposas” de José Luis Cuerda. En

http://www.me.gov.ar/curriform/cap_cine_lapampa07 podrá, además, informarse además acerca de otros cruces posibles entre la narración y el cine.

 

·         o leer otros libros publicados por el Fondo de Cultura Económica en la misma colección: Andar entre libros de Teresa Colomer, La frontera indómita, En torno a la construcción y defensa del espacio poético de Graciela Montes, La experiencia de la lectura de Jorge Larrosa.

 

7.      Tome conocimiento de proyectos públicos o iniciativas privadas que trabajan en la “promoción de la lectura”. En la página de la Escuela de Capacitación (CEPA) y referido al Postítulo de Literatura infantil y juvenil encontrará referencias a diversos proyectos realizados por docentes-maestros de las distintas cohortes:

http://www.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/cepa/public_y_mat_lij.php. En la revista electrónica Imaginaria del 26 de abril de 2006 podrá tomar conocimiento de un proyecto de lectura que se lleva a cabo en el Instituto de Minoridad "Úrsula G. de Inchausti" enmarcado en muchas de las ideas de M. Petit. El artículo se titula: “Lo que puede la literatura: una experiencia de lectura con menores privadas de libertad” por Horacio Piñeiro (http://www.imaginaria.com.ar/17/9/lo-que-puede-la-literatura.htm).

 

 

 

Sugerencias en Internet

 

 

Revista electrónica Imaginaria (distribución gratuita por email) de frecuencia quincenal dedicada a la literatura infantil y juvenil dirigida por Alberto Sotelo y por Eduardo Abel Giménez:

http://www.imaginaria.com.ar

 

 

Revista electrónica Cuatrogatos de frecuencia trimestral. Está dedicada a la literatura infantil y juvenil y la dirigen dos especialistas en el tema, los cubanos Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez:

http://www.cuatrogatos.org/

 

 

Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología trabaja conjuntamente con las provincias estableciendo planes, programas o acciones que promuevan la lectura en las escuelas:

http://www.me.gov.ar/curriform/p_lectura.html

 

 

Fundación Germán Sánchez Ruipérez: Centro internacional del libro infantil y juvenil. Contribuye, de distintas formas, al fomento de Proyectos de Promoción de Lectura; posee, además, una extensa base de datos en literatura infantil, documentos e investigaciones en el área:

http://www.fundaciongsr.es/

 

 

Organización Internacional para el Libro Juvenil (IBBY): la componen asociaciones y personas de distintas partes del mundo comprometidas con la idea de propiciar el encuentro entre los libros y la infancia:

http://www.ibby.org/

 

 

Esta guía ha sido elaborada por Beatriz Masine.