NOTA DE PRENSA

Nota: El gurú del liberalismo
Autor de la nota: Luis Alberto Romero
Medio: Revista Ñ
Fecha: 26/05/2016
Libro: PENSADORES RUSOS
Autor del libro: Isaiah Berlin
Extracto:

Sir Isaiah Berlin (1909-1997) es una personalidad intelectual tan eminente como difícil de clasificar. Enseñó teoría política en Oxford, se dedicó a la historia de las ideas, a la filosofía y a muchas otras cosas, con un pie en el campo académico riguroso y otro en el debate intelectual, donde sobresalió como polemista agudo, incitante e irritante.

La parte más creativa de la vida de este judío de origen letón transcurrió en la Gran Bretaña de la posguerra y la Guerra Fría, donde participó militantemente en la polémica entre el totalitarismo, en sus distintas formas, y la tradición liberal, que él contribuyó a revivir. Si hubiera vivido en Francia, habría sido un “intelectual comprometido”.

Las ideas políticas en la era romántica reúne sus primeros trabajos, escritos entre 1950 y 1952, referidos a los grandes problemas que desarrolló en Cuatro ensayos sobre la libertad y Las raíces históricas del romanticismo. Su núcleo son las ideas de la Ilustración y del romanticismo y su larga historia de conflicto y diálogo desde mediados del siglo XVIII hasta fines del XIX. En su opinión, ellas han definido el marco de problemas y conceptos de la política del siglo XX, como libertad, igualdad, democracia, representación, Estado, nación o autoridad.

Parte de la Ilustración, un conjunto tan compacto como complejo, con tensiones y debates entre sus versiones francesas, más racionalistas, y las liberales, como la de Kant. Todas juntas conformaron una concepción del mundo y un sentido común, pero, apenas impuesto, fue revolucionado por la irrupción del romanticismo, que aportó una imagen más compleja del individuo, sujeto de pasiones y de voliciones y volcado a la acción creadora. En estos textos tempranos, Berlin clarifica laboriosamente su pensamiento, rondando y desmenuzando a cada pensador, para concluir finalmente una imagen muy personal de cada uno, que académicos posteriores más rigurosos, como John Pocock y Quentin Skinner, han considerado excesivamente imaginativa. Así ocurre con J. J. Rousseau. Luego de explorar sus diversas y contradictorias vetas, que van del radical racionalismo individualista al subjetivismo comunitarista, Berlin lo declara indefinible e indefendible. Análisis igualmente profundos dedica a G. Vico, I. Kant, J. Herder, G. F. Hegel y F. Schiller, iniciando la recorrida por el pensamiento alemán del siglo XIX que completará en Las raíces del romanticismo.