NOTA DE PRENSA

Nota: Hacia la izquierda, por favor
Autor de la nota: Liliana Viola
Medio: Página 12
Fecha: 17/01/2008
Libro: HACIA LA REVOLUCIÓN
Autor del libro: Autores varios / Sylvia Saítta
Extracto:

Cuando al promediar el siglo XX el sueño socialista se hizo sueño vívido, muchos viajeros de la Argentina fueron a verlo con propios ojos. Modo de pellizcarse, confirmar que estaban en lo cierto y cumplir con el mandato de divulgar, pasar el fuego a tantos lectores que en esos años habrían estado dispuestos a intervenir sobre la realidad capitalista. El destino -en todas sus acepciones- estaba (entre 1950 y 1970) en la Unión Soviética, la China maoísta y Cuba. Como quien viaja a lo exótico/lo verdadero, estos visitadores -periodistas, escritores, funcionarios, intelectuales- no sólo vieron sino que pretendieron palpar la carne de los ideales, registrar con el fin de traducir. Interesante por el registro y los recortes que en general intentan tamizar la pasión con datos informativos, este libro reúne relatos de viaje de personalidades de la izquierda argentina: Carlos Astrada, Elías Castelnuovo, Norberto Frontini, Rodolfo Ghioldi, Bernardo Kordon, Leopoldo Marechal, Ezequiel Martínez Estrada, Jorge R. Masetti, Aníbal Ponce, Enrique Raab, León Rudnitzky y Alfredo Varela. La selección y el prólogo estuvieron a cargo de Sylvia Saítta, doctora en Letras, investigadora del Conicet y docente de la Facultad de Filosofía y Letras. Además de explicar quién es quién y el motivo concreto de cada viaje, su estudio preliminar da cuenta de este subgénero en el relato de viajes, viaje ideológico que provoca relatos/informes, mediación entre los grandes tratados de ciencia política y el público.
Entre tantos viajeros, el nombre de una mujer: María Rosa Oliver (que de todos modos, firma en colaboración con N. Frontini). Interesante texto, especie de composición escolar con subtítulos que da cuenta de varias zonas de la cultura china y se burla de ciertos prejuicios básicos como el de que los orientales son todos iguales; aquí este "nosotros" de Oliver arriesga que al contrario, el maquillage en Occidente es lo que nos uniformiza. El nosotros recorre, como del brazo, las escuelas de China, el teatro, las calles de Shanghai y se fija en detalles domésticos mechando estadísticas que confirman las bondades de la revolución. El yo de María Rosa Oliver, que viaja en silla de ruedas, se las arregla para aparecer en algunos pasajes cuando debe describir acciones referidas con ese detalle. Reflexiones sobre la situación de la mujer pueden rastrearse en todos los trabajos, aun por su ausencia. Argentinos que salen al mundo interpretan y hablan sin advertirlo del mundo propio. Como dice Saítta, estos textos constituyen un capítulo de la historia del intelectual argentino de izquierda.