NOTA DE PRENSA

Nota: Crisis y reactivación en el espejo de la historia
Autor de la nota: Sebastian Campanario
Medio: Clarín
Fecha: 17/08/2003
Libro: TENSANDO EL ANCLA
Autor del libro: Gerardo della Paolera y Alan M. Taylor
Extracto:

Si alguien todavía tiene esperanzas de que los economistas se pongan de acuerdo rápido sobre las causas de la crisis del 2001, mejor que 'modere' sus pretensiones: los académicos argentinos aún no llegan a un consenso sobre por qué sobrevino el colapso de... 1890.
Las investigaciones sobre la denominada Crisis de Baring de 1890 y el posterior proceso de recuperación, que desembocó luego en la edad dorada de la economía argentina, son la 'última moda' entre los historiadores económicos. "Uno de los motivos de esta fascinación, tal vez el más importante, es la increíble cantidad de paralelismos y de lecciones que se pueden encontrar con respecto a la crisis actual", cuenta el economista Gerardo Della Paolera.
Desde el año pasado, Della Paolera preside la Universidad Americana de París. Esta semana presentó en Buenos Aires su libro 'Tensando el ancla', editado por el Fondo de Cultura Económica, un texto que abarca desde 1880 a 1935 y en el que volcó, junto a Alan Taylor, coautor y profesor de Harvard, más de 20 años de estudios.

-¿Qué similitudes hay entre el proceso de fin del siglo XIX y el fin de la última convertibilidad?

Gaucho banking: En ambos episodios, la corrida bancaria fue crucial. En 1891, un horrorizado corresponsal inglés de la revista Banker''s Magazine hablaba pestes, en un artículo titulado "Gaucho banking", del sistema financiero local. En base a documentos polvorientos de la época, Della Paolera llegó a diferenciar la reacción de los bancos nacionales y extranjeros, y descubrió que los bancos del exterior cortaron sus créditos mucho antes que los locales. "Recordando esto era imposible creer la tesis de que la internacionalización de la banca era la panacea, tan en boga durante el menemismo", explica.

Extremos cambiarios: Durante la crisis de Baring, el valor del dólar oro subió con respecto al peso moneda nacional un 274%. Casi lo mismo que ahora.

Globales: Para Della Paolera, la de 1890 fue la "primera crisis global de mercados emergentes". Los inversores, al enterarse de lo de la Argentina a través de medios como 'The Economist', corrieron contra bonos portugueses y de otros países "medianos", hasta que el Banco de Inglaterra, una especie de FMI de entonces, entregó 15 millones de libras para que se pudieran cancelar los vencimientos de corto plazo.

Deuda: Las reestructuraciones y canjes de pasivos son otra constante de las dos épocas. En 1892, el ministro de hacienda del Gobierno de Roque Sáenz Peña, Juan José Romero, propuso atar los nuevos bonos al resultado fiscal de la Argentina. Algo similar a los 'bonos indexados al PBI' que sugirió Lavagna, y que no mira con buenos ojos la comunidad de acreedores ni la cúpula del FMI.

Para Della Paolera, la génesis de la crisis de 1890 fue interna, y se debió a un 'mal manejo de la política monetaria y fiscal'. Aunque se esfuerza por aclarar una y otra vez que no es un "Chicago típico" (estudió en esa universidad), se trata de una 'tesis ortodoxa'.

Roberto Cortés Conde, de la Universidad de San Andrés, defiende la teoría de la génesis interna de la crisis de 1890 en su libro 'Dinero, deuda y crisis'. "Hay otros economistas que apoyan la hipótesis de que el derrumbe se debió a un shock externo, pero con Taylor no encontramos evidencia de esto", cuenta Della Paolera en una entrevista con Clarín.



El Dorado en Las Pampas

En la década de 1920, el economista John Williams instaló la explicación de un 'shock externo' (al estilo del "frenazo de capitales" con el cual Guillermo Calvo entiende que se precipitó la última devaluación). Esta tesis fue recogida y ampliada más tarde por un Raúl Prebisch de 19 años, que por entonces era presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Económicas.
Fernando Rocchi y Pablo Gerchunoff, de la Di Tella, están tratando de unificar las dos teorías, y agregan un énfasis en otra razón para la crisis de fin del siglo XIX: la 'enorme brecha' entre las expectativas de los agentes y los resultados que posteriormente se obtuvieron.
"No estamos de acuerdo en que el mal manejo monetario y fiscal haya sido la principal razón del derrumbe", dice Rocchi. El y Gerchunoff creen que la euforia desmedida que había con respecto a la Argentina antes de la crisis de Baring infló una burbuja que luego explotó.
"Los reportes ingleses de fines de la década de 1880 decían que las tierras ganadas a los indios eran poco menos que El Dorado: pronosticaban un crecimiento exponencial, ilusorio, de la producción agrícola-ganadera", ejemplifica Rocchi, que habló diez días atrás durante las Terceras Jornadas de Historia de la universidad donde da clases. Además, había una 'confianza desmedida' en el progreso que iba a traer una extensión, que por entonces se preveía mucho más intensa, de la red de ferrocarriles.
La 'euforia' arrastró tanto a los agentes locales como a los 'extranjeros'. Años más tarde, Bartolomé Mitre les diría a los ingleses con títulos argentinos en default que no se quejaran, que la culpa también era de ellos, por haberle prestado de más a una 'economía riesgosa'. ¿Se habrá hablado por entonces de un "estilo M"