NOTA DE PRENSA

Nota: Los clásicos del Brasil - Poetas a ambos lados de la frontera
Autor de la nota: Amalia Sato y Gonzalo Aguilar
Medio: Clarín
Fecha: 24/05/2003
Libro: PUENTES/PONTES
Autor del libro: Jorge Monteleone y Heloisa Buarque de Hollanda
Extracto:

El antologador podría figurar entre los héroes culturales de estos tiempos: trata de pensar con criterios amplios pero, a la vez, no puede dejar a un lado sus gustos personales ni satisfacer a todos los lectores. Es generoso, porque difunde textos de otros, aunque esa generosidad viene acompañada de la sensación de actuar interesadamente. 'Estrella de la vida entera', selección de la poesía de Manuel Bandeira realizada por Rodolfo Alonso, y 'Puentes/Pontes', que presenta poesía argentina y brasileña contemporánea seleccionada por Jorge Monteleone y Heloisa Buarque de Hollanda, son dos ambiciosas antologías. [...]
'Puentes Pontes' (Poesía argentina y brasileña contemporánea), [...] Reúne a cuarenta escritores de ambos países traducidos por poetas. Entre otros argentinos están Diana Bellessi, Amelia Biagioni, María del Carmen Colombo, César Fernández Moreno, Joaquín Gianuzzi, Alberto Girri, Roberto Juarroz, Leónidas Lamborghini, Hugo Padeletti, Néstor Perlongher, Alejandra Pizarnik y Susana Thénon. Entre los brasileños, se destacan Adélia Prado, Affonso Avila, Ana Cristina César, Cacaso, Ferreira Gullar, Haroldo de Campos, José Paulo Paes, Mário Faustino (un verdadero acierto de la antologadora) y Paulo Leminski. El criterio de selección es tan sencillo como arbitrario: todos deben ser nacidos entre 1920 y 1950. Monteleone, quien se ocupa de la orilla argentina, establece una suerte de canon de la segunda mitad del siglo XX, mientras Heloisa Buarque coloca como rasgo unitario el hecho de que los poetas escriben después de las vanguardias y el alto modernismo. En vez de quebrar la idea de nacionalidad y proponer cruces, 'Puentes Pontes' optó dejar que cada antologador estableciera sus propios criterios, afectando la articulación del conjunto. Por eso es necesario presentar mínimamente la trayectoria de ambos. Monteleone, periodista cultural y codirector de la revista Abyssinia, es uno de los investigadores más sólidos de la poesía argentina contemporánea. Su mirada, no involucrada directamente con ningún grupo, le permite una selección en la que predomina la ecuanimidad, sin excluir el arrojo. La brasileña Buarque de Hollanda es una de las críticas más prestigiosas de Brasil y tuvo una participación destacada en lo que se conoció como "poesía marginal" a principios de los 70. Heloisa parece la antologadora ideal, aunque tal vez su mirada sesgada y partidaria la lleva a ciertas operaciones discutibles, como la exclusión de la poesía visual (tan importante en la segunda mitad del siglo), de los poetas ligados a la música popular (el único incluido es Waly Salomao), o de un autor fundamental como Augusto de Campos (no sólo referente de las nuevas generaciones sino de varios nombres incluidos en la antología, como Paulo Leminski o José Paulo Paes). El interrogante que surge después de recorrer toda la antología se centra en la decisión de que ambos críticos hayan trabajado en direcciones totalmente diferentes: mientras Buarque opta por seleccionar poemas escritos en los últimos treinta años y no en décadas anteriores, Monteleone busca momentos representativos de cada poeta a lo largo de medio siglo. A esto, hay que sumarle las dificultades que implica el principio cronológico elegido: ¿por qué los años de nacimiento y no algún otro tipo de recorte más fiable, según criterios culturales o estéticos? La insuficiencia del criterio cronológico se torna evidente desde el momento en que los propios antologadores deben transgredirlo más de una vez: Monteleone incluye a cuatro poetas nacidos antes de 1920 (Edgar Bayley, Amelia Biagioni, César Fernández Moreno y Alberto Girri) y Heloisa Buarque a uno nacido después de 1950 (Paulo Henriques Britto). Lo más curioso es, sin embargo, la ausencia de Joao Cabral de Melo Neto (1920-1999), el poeta más extraordinario y riguroso que ha dado Brasil en el siglo XX y, sin duda, el más influyente. En cierto sentido, esta omisión se justifica porque responde más al criterio de la antologadora (poetas posteriores al modernismo) que al del criterio general de la edición (poetas nacidos entre 1920 y 1950). Al correr la fecha de nacimiento de los poetas hacia 1930 (todos los brasileños incluidos nacieron después de esa fecha), Buarque consigue dejar de lado, aunque esto signifique sacrificar a Cabral, a la pálida y convencional generación del 45.
Estos inconvenientes, de todos modos, no suprimen los logros de la obra: una selección de poemas intensos, exactos y bellos, y de autores esenciales en ambas literaturas. Además, muchos de ellos son por primera vez traducidos a la lengua del país vecino. Las versiones son en general acertadas, destacándose las de Arturo Carrera que presentan, por primera vez en castellano a dos poetas excepcionales: Roberto Piva (una suerte de Perlongher brasileño) y el "atonal" Sebastiao Uchoa Leite. Otros aciertos son los contactos entre poetisas de ambas orillas, una corriente alterna que justifica por sí sola la antología: Hilda Hilst y Adélia Prado por Bellessi, Ana Cristina César por Teresa Arijón y Sandra Almeida, Angela Melim por Arijón y Bárbara Belloc. Y también las versiones o transcreaciones de Juan Gelman que hizo Haroldo de Campos.