NOTA DE PRENSA

Nota: La era de la Juventud en Argentina
Autor de la nota: Moira Delovo
Medio: Revista Tramas
Fecha: 20/07/2018
Libro: LA ERA DE LA JUVENTUD EN ARGENTINA
Autor del libro: Valeria Manzano
Extracto:

Valeria Manzano, nacida en 1975, se ha formado en historia y especializado en Historia Latinoamericana. Actualmente se desempeña como docente universitaria e investigadora de CONICET. Sus investigaciones están centradas en la formación de culturas juveniles en Argentina desde las perspectivas de la historia cultural, política y sexual.

En este libro, que originalmente fuera una tesis, analiza de manera rigurosa e innovadora el tiempo (desde el primer peronismo hasta la dictadura de 1976) en el que los jóvenes protagonizaban la política y las nuevas formas de la cultura.

Vincula la idea de construcción de la juventud con la modernidad y la modernización, y ancla la aparición de la categoría cultural y política que es la juventud – categoría central- a las condiciones de la experiencia peronista y la expansión de la escolarización secundaria y universitaria, por la confianza social depositada en el proceso educativo como espacio en el cual las generaciones posteriores iban a estar mejor.

Los jóvenes de Argentina, pero también de otros países latinoamericanos y europeos, devenidos en nuevos actores sociales -aunque de diversas maneras, ya sea que se hable de hombres o mujeres, de estratos sociales altos, medios o bajos- "traccionaron" hacia un cambio en las prácticas de consumo, los comportamientos sexuales, las normas sociales y familiares, la militancia política. Lo que estaba en juego era la autoridad y, por ello, la pulseada no sería sencilla.

Según sus palabras, desentrañar el proceso de construcción de la juventud entre las décadas 1950 y 1970, (…) "revela una imagen que los argentinos tenían de sí mismos en tiempos de rotundas transformaciones culturales y fuertes convulsiones políticas, inmersas en un incontenible afán por la novedad y el cambio".

La autora presenta en la introducción una aclaración interesante, al explayarse sobre la inscripción de la investigación que diera origen al libro en "el emergente campo de la historia de la juventud" (….) y "la nueva historiografía de la juventud" (…) que "sugiere historizar el concepto de modernización" (…), resaltando que se diferencia del estudio de una generación en particular donde el análisis se centra en la pertenencia a un grupo etario (y se une el concepto juventud al de generación), perdiendo de vista que no es posible la unificación de perspectivas y experiencias de personas de un mismo grupo etario que tienen condiciones de clase, género, raza y religión muy diversas. La autora entiende a la juventud como categoría sociocultural y trasnacional que permite establecer conexiones entre múltiples niveles analíticos, antes que una etapa biológica de la vida. De manera muy clara, deja planteada la discusión sobre la importancia de asumir la posición desde dónde se escribe sobre la juventud. Un debate interesante si consideramos la abundancia en la actualidad de estudios sobre la generación "x", "y", millenials, por mencionar algunas de las categorías más usadas por diferentes disciplinas sociales para hablar de los “jóvenes” de nuestros tiempos.

Un dato importante a destacar sobre el libro es el trabajo de la autora en la búsqueda de "voces" de la juventud. El mismo se nutre de la consulta a diarios nacionales y revistas de noticias, entrevistas semiestructuradas, panfletos publicados e inéditos, música de protesta, libros de memorias, expedientes policiales de acceso público, circulares, boletines oficiales, cartas de lectores en revistas femeninas, juveniles o de actualidad. En fin, algo que la misma autora define como un collage de materiales y que hablan de la pasión y entrega puesta en la tarea científica.

El libro, por la complejidad que presenta analizar "la juventud" como categoría sociocultural política, entrelaza diferentes temas sin orden cronológico; desde la masiva participación de estudiantes en organizaciones estudiantiles, partidarias y guerrilleras al uso de pantalones ajustados, pelo largo y nuevos espacios de sociabilidad, de facultades universitarias efervescentes a la aparición del Rock en Argentina, de la aceptación del sexo prematrimonial a la construcción del "cuerpo joven" como categoría política y cultural, por mencionar algunas de las temáticas propuestas en el recorrido por esta ecléctica época.

A partir de identificar dos "principales coyunturas" de la Historia Argentina que marcaron la "era de la juventud", la autora desanda a lo largo de ocho capítulos los temas mencionados.

La primera coyuntura que la autora identifica sucede en el año 1956, con el golpe de estado que derrocó y exilió a Juan Domingo Perón mientras ejercía su segundo mandato, el mismo dio inicio a un régimen militar que se autodenominaba Revolución Libertadora, que proscribió al peronismo y desmanteló los legados sociales del gobierno derrocado. Con Frondizi e Illia y sus fallidos proyectos desarrollistas, junto a las Fuerzas Armadas participando en la política argentina, la crisis de legitimidad se acentuaba aceleradamente.

La segunda de las coyunturas para la "era de la juventud", la autora la ubica en el periodo 1966 a 1974. Un período marcado por el régimen de Onganía y sus intentos de (…) "liberalizar la economía, desregular las relaciones sociales y restaurar las jerarquías" (…), por un lado, y los jóvenes protagonizando protestas y organizándose con los trabajadores y sectores populares para luchar contra el régimen, por el otro. Los jóvenes, y su participación en la política radicalizada, es para la autora el acontecimiento más distintivo del escenario político mundial durante las décadas de 1960 y 1970, y Argentina no escapa al fenómeno.

El desarrollo del proceso de "restauración de la autoridad" que, con la irrupción de las fuerzas militares en 1976, la persecución y desaparición de miles de "jóvenes" dio por finalizada para siempre la "era" de la juventud.