Estudiando con los Breviarios
– filosofía –

 

Coordinación didáctica: profesora Silvia Gojman

Distribución gratuita

 

 

BUBER, Martín, ¿Qué es el hombre?, México, FCE, 1992.

 

 

¿Por qué recomendamos la lectura de este libro

 

La pregunta que da título a este libro es la pregunta antropológica fundamental. Como afirma Buber, las demás preguntas filosóficas reconducen a esta cuestión. Por lo tanto, es un tema de capital importancia para quien esté interesado en los problemas de la filosofía o se preocupe por transmitir a sus alumnos las preguntas básicas de esta disciplina. Además, el texto de Buber aborda la cuestión de la relación con nuestros semejantes. Esta cuestión no es sólo antropológica sino también ética. En la actualidad, los derechos humanos, la tolerancia, la importancia del diálogo, la necesidad de respetar las reglas de juego democráticas son temas considerados primordiales en toda propuesta educativa. Este texto de Martín Buber ofrece un marco teórico posible para el abordaje de dicha temática.

 

 

Notas sobre el autor

 

Martín Buber (1878-1965) nació en Viena y se desempeñó como profesor en Jerusalén. Ha planteado especialmente la cuestión de los diversos tipos de relación de los hombres entre sí y de los hombres con las cosas. La relación sujeto-sujeto constituye el mundo del “tú”, la relación sujeto-objeto constituye el mundo del “ello”. La relación Yo-Tú no se encuentra , como la relación Yo-Ello, en el contexto del espacio y del tiempo. Para Buber, cuando entramos en la relación Yo-Tú, el otro deja de ser una cosa entre las cosas, deja de ser objeto de nuestra percepción o de nuestra experiencia. La relación Yo-Tú es siempre recíproca: el Yo afecta al Tú y el Tú afecta al Yo. Pero este verdadero encuentro, condición de posibilidad del diálogo, se da pocas veces y en forma esporádica. Nos sentimos más cómodos en el mundo del Ello pues es un mundo que ofrece seguridad, satisfacción y que no exige compromisos. En el mundo del Ello somos observadores, experimentadores, y nos valemos de las cosas y de los otros como si fueran instrumentos para nuestras realizaciones. En cambio, los momentos en los que se realiza el Tú nos llevan a peligrosos extremos. Por eso, los juzgamos inquietantes e inútiles. Pero ¿se puede vivir sólo en la forma de relación Yo-Ello? A esta pregunta responde Buber: “el hombre no puede vivir sin el Ello. Pero quien sólo vive con el Ello, no es un hombre”. La filosofía de Martín Buber trata con inusual hondura el problema de nuestra relación con nuestros semejantes, problema ético fundamental y de especial importancia en nuestros tiempos.

 

 

Síntesis del libro

 

Martín Buber comienza este libro analizando las preguntas formuladas por Kant: ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, ¿qué me cabe esperar?, ¿qué es el hombre? Dice Kant: “A la primera pregunta responde la metafísica, a la segunda la moral, a la tercera la religión y a la cuarta la antropología [...] En el fondo, todas estas disciplinas se podrían refundir en la antropología, porque las tres primeras cuestiones revierten en la última”. Buber adhiere a esta apreciación: la antropología filosófica es la disciplina filosófica fundamental.

La antropología filosófica se pregunta por el hombre en toda su compleja integridad. Se interesa por las diferencias entre los distintos pueblos pero sólo para buscar “lo uno en lo vario”. Compara al hombre con los demás seres vivos, con las demás cosas, pero para captar al hombre entero: “este hombre que, cualquiera sea el pueblo, el tipo o la edad a que pertenezca, sabe lo que, fuera de él, nadie más en la tierra sabe: que transita por el estrecho sendero que lleva del nacimiento a la muerte; prueba lo que nadie que no sea él puede probar: la lucha con el destino, la rebelión y la reconciliación y, en ocasiones, cuando se junta por elección con otro ser humano, llega hasta a experimentar en su propia sangre lo que pasa por los adentros del otro” (p. 19).

Buber hace breves exposiciones de las posturas filosóficas más destacadas sobre el tema del hombre. Se interesa especialmente por las posiciones de San Agustín, Pascal, Kant, Feuerbach, Nietzsche y Kierkegaard, pues en ellas se concibe al hombre en su problemática genuina. Critica, en cambio, las posturas de Aristóteles, Santo Tomás y Hegel, porque son intentos de dar al hombre una seguridad ficticia.

Para Buber, las antropologías individualista y colectivista deben ser superadas. La antropología individualista se ocupa sólo de la relación de la persona consigo misma. La antropología colectivista no ve al hombre sino sólo a la sociedad. Y tanto el individuo aislado como la sociedad son ficciones.

“El hecho fundamental de la existencia humana no es ni el individuo en cuanto tal ni la colectividad en cuanto tal [...] El hecho fundamental de la existencia humana es el hombre con el hombre” (p. 146). El hecho fundamental es lo que Buber llama “la esfera del entre”. Es una esfera que se halla más allá de lo subjetivo y más acá de lo objetivo. Es una esfera común a dos seres pero que sobrepasa el campo propio de cada uno. En un auténtico diálogo, en el cruce de dos miradas, en la relación que se establece entre el público y un músico; en esos casos, lo esencial no ocurre en uno o en otro de los participantes, sino entre los dos.

 

 

Paa acompañar la lectura

 

1.     Para Buber, Pascal es quien con mayor claridad expresa lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño, “y así llega a percatarse de la limitación, de la insuficiencia, de la provisionalidad del hombre”. Leer las expresiones de Pascal y luego contestar estas preguntas:

“La grandeza del hombre es grande en cuanto se conoce miserable; un árbol no se conoce miserable. Es, pues, [...] ser grande conocer que se es miserable.

“Es demasiado peligroso hacer ver al hombre hasta qué punto es semejante a las bestias, sin mostrarle su grandeza. Y es igualmente demasiado peligroso hacerle ver su grandeza sin su miseria.

“En una palabra, el hombre conoce que es miserable. Es, pues, miserable, por lo que es; pero es grande, porque lo conoce.”

“El hombre no es más que una caña, la más frágil de la naturaleza, pero es una caña pensante. No hace falta que el universo entero se arme para destruirla; un vapor, una gota de agua es suficiente para matarla. Pero, aun cuando el universo le aplastase, el hombre sería todavía más noble que lo que le mata, puesto que él sabe que muere y la ventaja que el universo tiene sobre él. El universo no sabe nada. Toda nuestra dignidad consiste, pues, en el pensamiento [...]

“El silencio eterno de esos espacios infinitos me espanta.” (Blaise Pascal, Pensamientos, varias ediciones.)

¿Qué relación establece Buber entre Pascal y San Agustín?

¿Por qué Pascal y los pensadores de su época hablan de la infinitud del universo?

¿Por qué, según Buber, Kant da una respuesta al espanto que siente Pascal frente al universo infinito? ¿En qué consiste esa respuesta?

2.     Leer el capítulo 10 (“El idealismo trascendental. Kant”) del libro de Adolfo Carpio Principios de filosofía y contestar la siguiente cuestión:

¿Cuáles son las respuestas de Kant a las siguientes preguntas por él mismo formuladas?: ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, ¿qué me cabe esperar?

¿Por qué, según Buber, Kant no responde a la cuarta pregunta “¿qué es el hombre?”?

3.     ¿Cómo interpreta Buber el concepto de Nietzsche de “voluntad de poderío”? Aplicar esta interpretación al siguiente pasaje:

 “Mi teoría sería ésta: que la voluntad de poder es la forma primitiva de pasión y todas las otras pasiones son solamente configuraciones de aquélla. Que se obtiene un importante esclarecimiento al poner el poder en lugar de la felicidad individual [...] –el placer es sólo un síntoma del sentimiento de poder alcanzado, la comprobación de una diferencia–; no se aspira al goce, el goce sobreviene cuando se consigue lo que se pretende: el goce acompaña [...] Ahora bien, en todo lo que vive se puede demostrar de la forma más clara que ese viviente lo hace todo, no para conservarse, sino para llegar a ser más [...]” (Friedrich Nietzsche, La voluntad de poder.)

4.     Organizar un debate sobre el problema del “desarrollo científico tecnológico”: ¿puede afirmarse que este desarrollo significa un “progreso”? ¿Cuáles son los beneficios de este desarrollo? ¿Cuáles son sus riesgos? ¿Debe ser controlado y limitado el avance científico tecnológico? ¿Puede lograrse ese control? ¿Cuáles podrían ser los avances que preocupaban a Martín Buber en su época? ¿Cuáles son los avances que nos preocupan en la actualidad? (Para realizar este debate lean artículos publicados en las secciones dedicadas a la ciencia en los periódicos y en revistas de divulgación científica.)

5.     Ernst Cassirer define al hombre como un “animal simbólico” (ver su obra Antropología filosófica, México, fce, capítulo 2). Subrayar pasajes de la obra de Buber en los que el autor exprese claramente su coincidencia con esta definición.

6.     Relacionen el capítulo 4 de ¿Qué es el hombre? con el siguiente pasaje del escritor D. H. Lawrence: “Nuestra personalidad misma reside en la relación. Fuera de nuestras relaciones con otras personas, apenas si somos individuos, todos equivalemos a casi nada. Nuestro ser está en el contacto vivo con otras personas, otras vidas, otros fenómenos: y es ahí donde nos movemos”. (D. H. Lawrence, Nos necesitamos mutuamente.)

7.     Para profundizar el tema de nuestra relación con los otros, realizar una serie de entrevistas.

 

·         Sugerimos hacer una entrevista a un antropólogo para saber de qué manera logra comprender a personas de otras culturas: ¿cómo realiza el antropólogo una “observación científica” de su objeto de estudio? ¿Es posible lograr objetividad en estas observaciones? ¿El antropólogo trata de comprender al otro poniéndose en su lugar? Si la respuesta es afirmativa, ¿cómo lo logra? ¿Es posible dejar de lado los propios valores culturales para adentrarse en los valores del otro? ¿Cuáles son los alcances y los límites de esta comprensión?

·         También puede hacerse una entrevista a un actor para averiguar cómo construye su personaje y se relaciona con él: ¿existe un método para “meterse en la piel” del personaje? ¿Se da una identificación entre el actor y el personaje? ¿Es necesaria esa identificación? ¿Cómo se construye la relación con los otros personajes? ¿El actor debe salirse de sí mismo para construir el personaje? ¿Qué sucede cuando el actor debe realizar un papel que aborrecería en la vida real? ¿Se debe lograr una comprensión intelectual del personaje?

8.     Kierkegaard y Heidegger consideran que el individuo se hace singular, auténtico, cuando se sustrae a la “multitud” (en términos de Kierkegaard) o al “impersonal” (en términos de Heidegger). ¿Qué diferencias y qué similitudes observa Buber entre ambas posturas? ¿Qué críticas realiza a cada una de ellas?

Luego de leer el siguiente pasaje de Kierkegaard, contestar estas preguntas:

¿Por qué, según Buber, Kierkegaard renuncia a su relación con otros semejantes? ¿Qué piensa Buber de esta renuncia? ¿Qué relaciones establece Buber, a lo largo de su libro, entre la soledad y la pregunta antropológica?

Este texto de Kierkegaard fue escrito en 1849, ¿de qué manera en nuestros días los seres humanos escapan a su soledad?

¿Qué piensan de la valoración positiva que hace Kierkegaard de la soledad?

 “En general, el impulso hacia la soledad siempre será un signo de que en el hombre hay en todo caso alguna espiritualidad [...]. Así como el niño pequeñito no se duerme mientras no le canten (una canción de cuna), así también toda esa gente necesita del canturreo apaciguador de la sociedad para poder comer, beber, dormir, rezar, enamorarse, etc. Sin embargo, tanto en la Antigüedad como en la Edad Media se prestó mucha atención a este impulso hacia la soledad y se tenía un gran respeto por lo que significaba. En nuestro tiempo las cosas han cambiado muchísimo, pues el orden social establecido siente tanto espanto por la soledad que sólo cabe sacar partido de ella –lo que no deja de ser una enorme sátira– para castigo de los criminales.” (Sören Kierkegaard, La enfermedad mortal.)

 

Esta guía ha sido elaborada por Gustavo Schujman, Licenciado en Filosofía.