NOTA DE PRENSA

Nota: Pennisi y Cangi hablan de la última obra del italiano
Autor de la nota: Pablo E. Chacón
Medio: Telam
Fecha: 15/08/2013
Libro: Y ASÍ SUCESIVAMENTE, AL INFINITO
Autor del libro: Paolo Virno
Extracto:

En Y así sucesivamente, al infinito, el filósofo italiano Paolo Virno considera la articulación entre la antropología y la lógica para componer la singularidad de un sujeto atravesado por la incertidumbre y las posibilidades potenciales susceptibles de abrirse al infinito.

El libro, publicado por el Fondo de Cultura Económica, en la colección que dirigen los ensayistas argentinos Ariel Pennisi y Adrián Cangi, repone al pensador italiano como una pieza clave del pensamiento contemporáneo.
Virno, de militancia obrerista, estudió Filosofía en la Universidad de Roma. Es autor, entre otros libros, de Gramática de la multitud, El recuerdo del presente, Palabras con palabras y Ambivalencia de la multitud.

Esta es la conversación que Télam sostuvo con Pennisi y Cangi.

T : ¿Cómo presentar a Paolo Virno como pensador a un público más amplio del que habitualmente lo frecuenta?
P : El problema de la amplitud del público podría pensarse incluso desde algunos aspectos del trabajo de Virno. Si el marketing se sostiene como búsqueda de “segmentos” de públicos, consumidores, votantes, la filosofía se dirige al interlocutor desconocido. Y parte de su astucia consiste en decirle a ese interlocutor que algo sabe de él.

En ese sentido, Virno habla de la “multitud”, y al mismo tiempo se dirige a la multitud como subjetividad política, vital, insurgente. Como una red de procesos de individuación que conforman a los “muchos” como figura abierta. No le habla al buen pueblo jerárquico de las las representaciones políticas sino a la multitud que no se sabe ni buena ni mala y que de distintas maneras se mueve entre la posibilidad de conformar tramas que sustentan modos de vida consistentes y el riesgo de volverse un mar de indiferencia o una proliferación de individuos cerrados, vacíos, dispuestos a los mandatos de las combinatorias tecnológicas que el capital vuelto imagen orienta a velocidades inusitadas.

T : En el prólogo que escriben aíslan tres prerrogativas que según el filósofo, definen lo propio del hombre. ¿Por qué prerrogativas?
C : Se trata de prerrogativas, justamente, por su carácter bio-antropológico. Es decir, se trata de rasgos inherentes a la condición del humano como animal naturalmente artificial. Plantea que la función de esos rasgos es la de garantizar al animal humano una adaptación más o menos eficaz al contexto vital.

La híper-reflexividad define la necesidad biológica de representar las propias representaciones y de operar sobre las propias operaciones; la trascendencia define la necesidad biológica de proyectarse más allá del aquí y ahora para permanecer aferrado a él -separarse de la propia vida para continuar viviéndola como propia; y la duplicidad de aspecto define la necesidad biológica de una existencia artificial o histórico-cultural, extra biológica.

Las “prestaciones” biológicas se ven enloquecidas en un desfasaje fundamental. No sabemos si se trata de una insuficiencia o de excedentes, por eso la antropología materialista tiene como tarea investigar el nivel en que la falla y el andamiaje lógico tienden a confundirse.

T : Si fuera posible establecer una conexión ¿Qué entiende Virno por trascendencia y cómo articular ese concepto con el de multitud ambivalente?
P : Virno usa el término “trascendencia” en un sentido muy preciso, en relación con la inmanencia. El animal artificial se dispone más allá del contexto y de sí mismo en el mismo proceso en el que solventa su supervivencia. Cuando produce el distanciamiento respecto al contexto ambiental, también comporta un distanciamiento de sí como parte integrante de ese contexto.

Y habla de la capacidad del animal humano de ponerse “más allá de” no como una conciencia acerca del contexto que lo supera, sino como un registro que se vuelve sintáctico y así, recursivo. La operación de trascendencia consiste en una cierta relación con el propio alcance o límite vital y en un desdoblamiento irreductible de cada quien consigo mismo. Somos un “más allá” de sí, pero ese “fuera de” no es la expresión de la inadaptación humana, sino un recurso paradójico que nos devuelve a una adaptación posible, aunque nunca definitiva.

El concepto de multitud es una categoría política adecuada a la emergencia y recursividad de las prerrogativas como requisitos inmediatos de los regímenes productivos posfordistas y los modos de vida atravesados por las nuevas tecnologías y la hiperconexión mediática. El pseudo-ambiente en el que creíamos (la modernidad y sus instituciones) se desmoronó y con sus esquirlas se mide una multitud abierta a un devenir incierto. ¿Qué significaría ese distanciamiento de sí, ya no como rasgo adaptativo, sino en un sentido literal, como condición socio-histórica?

T : ¿Cómo entender la relación de la angustia y la felicidad con el problema del infinito?
C : Virno inscribe angustia y felicidad en la problemática del regreso al infinito. En esos términos, angustia y felicidad presentan características formales similares: ausencia de un contenido específico, imposibilidad de dar con una causa cierta, relación irrevocable, y extrañamiento con el contexto. Hay un libro del filósofo francés Clément Rosset, La fuerza mayor, donde se pregunta por esa dificultad de identificar la causa de la alegría y la tristeza, como si cualquier intento de abordar reflexivamente la cuestión formara parte de un consuelo alejado y con grandes dificultades de comprensión.

Virno dice algo parecido respecto de la angustia y de la felicidad, con la salvedad de interrogarse por las bases bio-antropológicas de esa incomprensión y por sus formas lógico-lingüísticas. Así, la alegría, tanto como el temor, en la medida en que dejan de referirse a un hecho puntual, se vuelven felicidad y angustia, pasiones sin objeto tendientes a las fórmulas recursivas: alegría por la alegría, angustia por estar angustiado.

T : Si es que fuera uno de sus objetivos ¿Cómo "traducir" este libro a la práctica política?
P : Colocar las pasiones en el corazón de la discusión antropológica tiene mucho de tarea política. Pero esa relación no necesariamente se da en términos de “traducción” sino de herramienta viva aunque indirecta. No hay otra política que aquella que pone en juego el orden de las pasiones. Le da un carácter positivo al desamparo ontológico del animal humano, a la imposibilidad de un saber rector de la práctica y a los procesos de subjetivación como instancias inacabadas que condensan singularidades.

Si las instituciones pudieron ofrecer cierto alivio al animal humano asustado, también es cierto que desconocen los procesos deseantes tanto como las miserias acumuladas propias de las instancias instituyentes. La institucionalidad vigente no da las respuestas que daba, no es adecuada al nuevo contexto. En la actualidad, los rasgos bio-antropológicos son condición de posibilidad del carácter histórico del animal humano, y asumen una forma histórica: la flexibilidad laboral, la exigencia de la formación permanente, la desregulación de las relaciones, los nuevos desfasajes entre disponibilidad de estímulos y capacidades perceptivas. ¿Cómo entendemos estas condiciones y qué margen de movimiento tenemos?

Si la creatividad es una potencia adaptativa, hoy día podemos revalidar su rango de necesidad. Esto significa que no podemos dejar la tarea de invención de nuevas formas de relación, de nuevos mecanismos para la vida colectiva o de nuevas instituciones, ni a los académicos ni a los políticos profesionales, ni a los moralistas ni a los periodistas, ni a los creativos ni a los asesores de marketing. Claro que siempre nos medimos con estas reflexiones de manera situada, en campos de disputa al interior de prácticas conflictivas.

Tanto Virno como (Toni) Negri nos provocan a pensar lo común como sustrato de la democracia. Nos dicen que algo queda de la maquinaria igualitaria y que algo fracasó de la representación política. Delegar o investigar no forman una antinomia, sino dos opciones libidinales con alcances diferentes y a veces contrapuestos.

T : ¿Dónde ubicarían a Virno en un supuesto diagrama de la filosofía continental contemporánea?
C : Virno procede de una izquierda obrerista que asume como propias las investigaciones biológicas que amplían el campo de la cultura y las lingüísticas que le otorgan al animal artificial su dimensión simbólica. Su pensamiento se desplaza entre la filosofía antigua y moderna de Aristóteles a Marx, de Kant a Wittgenstein.

No abandona la lógica heredera de Aristóteles y la heredera de Hegel. El centro de su discusión política proviene del debate entre Spinoza y Hobbes respecto de la multitud que resurge con auge en nuestra actualidad. Si bien su pensamiento trabaja en una línea de inmanencia que podría reunir a Spinoza, Nietszche, Foucault y Deleuze, también es cierto que no abandona los esquemas de la trascendencia que podrían resultarle útiles como los de Kant o Husserl, además de mantener una lectura de Heidegger.
Es un filósofo de la historia, de la antropología y de la política, que se interesa en el lenguaje y la biología, en la medida en que aportan elementos y figuras para pensar las condiciones de vida del presente y sus grietas.