NOTA DE PRENSA

Nota: El reino del yo
Autor de la nota: Silvia Hopenhayn
Medio: La Nación
Fecha: 18/06/2008
Libro: LA INTIMIDAD COMO ESPECTÁCULO
Autor del libro: Paula Sibilia
Extracto:

Más que una época de declaraciones, vivimos en tiempos de diseminación. Antes, un buen dictamen parecía cambiar el curso de la historia o, por lo menos, alterarlo. Nietzsche declarando que Dios había muerto o, en un nivel menos agraviante, el filósofo Walter Benjamin, al decretar la muerte del narrador, o incluso los pensadores posmodernos, pugnando por el fin de los grandes relatos y la muerte de las ideologías.
En la velocidad del tiempo actual, ya no hay espacio discursivo para afirmaciones tan contundentes y lo que surge se impone sin claras razones. Un buen libro que busca comprender la dinámica del presente es La intimidad como espectáculo (Fondo de Cultura, 2008), de Paula Sibilia, autora también de El hombre posorgánico. Cuerpo, subjetividad y tecnologías digitales (2005).
La intimidad que aborda aquí, es nada menos que la del "show del yo" tan en boga en nuestro presente, ese yo que consiste en "una unidad ilusoria construida en el lenguaje, a partir del flujo caótico y múltiple de cada experiencia individual". Un primer intento es considerarlo ficcional: "El yo es una ficción gramatical, un centro de gravedad narrativa, un eje móvil e inestable en el que convergen todos los relatos de uno mismo". Estas ideas se inscriben en un recorrido que va dando cuenta de nuevas formas de narración, en pleno auge de tecnologías que propician este "espectáculo", tan agudamente anticipado por el ideólogo del Mayo Francés, Guy Debord, en su libro La sociedad del espectáculo, varias veces citado en el ensayo de Sibilia. Todo se muestra, nada se conserva. Y los medios son óptimos para que esto ocurra: reality shows, webcams, YouTube, FaceBook, MySpace, fotologs, Twitter, UpStream, SecondLife son dispositivos preferenciales del yo que oscilan entre el "pánico a la soledad" y "el culto a la personalidad".
En uno de los capítulos, la autora recoge algunas ideas de Richard Sennett, un sociólogo estadounidense poco difundido en nuestro país, con varios libros aún sin traducir, que merecería mayor atención, dado que permite vislumbrar con inusual lucidez la problemática del hombre en las ciudades, desde la aparición de su célebre ensayo El declive del hombre público, de 1978. Sennett, de algún modo, plantea un yo estupefaciente que, al creerse libre en su exhibición, en realidad es víctima -y a veces cómplice- de un proceso más profundo. Según Sennett -citado en este libro- "tanto el intenso deseo de avalarse a sí mismo mostrando una personalidad auténtica, como esa doble tendencia de abandono del espacio público e hinchazón del ámbito privado obedecen a intereses políticos y económicos del capitalismo actual". Cabe entonces la pregunta acerca de esta propagación de egos: ¿se abrió la compuerta de la subjetividad o se esta achicando el espacio de la consideración del otro? En este libro, se elaboran las implicancias de lo que Sennett llamó "las tiranías de la intimidad", para dar cuenta de los límites del yo en su empecinamiento por mostrarse único.
¿Será por eso que es tan difícil hoy en día llegar a un acuerdo entre las partes?