NOTA DE PRENSA

Nota: Puentes-Pontes. Poesía argentina y brasileña contemporánea
Autor de la nota: Gustavo Álvarez Núñez
Medio: Revista Los Inrockuptibles
Fecha: 01/05/2003
Libro: PUENTES/PONTES
Autor del libro: Jorge Monteleone y Heloisa Buarque de Hollanda
Extracto:

El gran tema de toda antología es el canon que establece y el modo en cómo este plantea un antes y un después en los efectos de lectura de los involucrados.Todo canon viene a cerrar un modo de ver la literatura -lo producido por el binomio Borges/ Bioy, sumándose en ciertos momentos Silvina Ocampo-; en otras ocasiones sólo trasmite el ansia de un investigador prepotente -Harold Bloom es el prototipo-. Si algo salta a la vista en la línea trazada por 'Puentes/Pontes' -el notable y saludable emprendimiento motorizado por la poeta Teresa Arijón, antología bilingüe que recoge la obra seleccionada de poetas argentinos y brasileños nacidos entre 1920 y 1950- es corroborar en qué grado espinoso y paradójico el sentido común sobre las identidades cobra vida fulgurante cuando se trata de comparar y diferenciar los pro y los contra de ser argentino como de ser brasileño, efecto traslucido a través de los gestos y las apuestas poéticas. Y observar cómo esa actitud que sobrevuela las diferencias y las alianzas establece un canon. No podemos olvidarnos de las traducciones (para fortalecerlas más), no podemos olvidarnos de la memoria (para recomponerla más); pero si buscamos internamos en la filigrana resbalosa que sostiene este puente podemos dar con el pudor de los argentinos y el desprejuicio de los brasileños; el individualismo nuestro frente a la comunión colectiva de ellos. Podemos olvidarnos por un momento de Borges y de Carlos Drummond de Andrade: 'Puentes/Pontes' establece desde su selección (el poeta Jorge Monteleone a cargo de la argentina; Heloisa Buarque de Hollanda de la brasileña) una curiosa aproximación a la poesía contemporánea de ambos países, ya que muchas veces el bando argentino queda en manos de notables voces (Arturo Carrera, Néstor Perlongher, Diana Bellessi, Amelia Bignozi) aunque en sí ya "canonizadas" (César Fernández Moreno, Alberto Girri, Francisco Madariaga, Olga Orozco); esto no quita que haya rescates emotivos como el de Aldo Oliva o la sorpresiva inclusión de María Teresa Colombo. Un ausente sin aviso, entre tantos, es el entrerriano Arnaldo Calveyra -esa es la magia y el riego de una antología, claro. Lejos del pudor y la sobriedad -casi académica- argentina, el "equipo" brasileño, en gran medida, está atravesado por un despliegue de impudicia y antiliteratura (del gran Paulo Leminski a la desafiante Hilda Hilst), de desbordes (Mario Faustino, Duda Machado) y de prepotencia (Paulo Henriques Britto, Roberto Piva). Sin olvidarnos de las inclasificables Ana María Cesar y Angela Melim. Está claro que en Brasil vanguardia y cultura popular se retroalimentan. Esa es la maldición de ser argentinos.