Estudiando con los Breviarios
– lengua y literatura –

 

 

Coordinación Didáctica profesora Silvia Gojman

Distribución gratuita

 

 

ONG, Walter J., Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra,
México, FCE, 1997.

 

 

¿Por qué recomendamos la lectura de este libro?

 

Ya no caben dudas de que la escritura es la tecnología más radical. Pensamos con su ayuda, pero no solemos pensar en ella. Y esto es, precisamente, lo que nos propone Ong.

Considerar a la escritura como una tecnología implica, en primer lugar, afirmar que ésta no es natural, sino artificial; en segundo lugar, sostener que surge para satisfacer una necesidad específica; y, por último, dar cuenta de que se vincula con el uso de determinados materiales.

La escritura manuscrita, ya fuera sobre piedra, tablilla, cuero, papel, u otros materiales, constituye sólo un primer momento. La imprenta, la televisión, el teléfono, la radio, la computadora son también formas de tecnologizar la palabra. Cada una de ellas supone nuevas maneras de relacionarnos con los otros, con los saberes y con nosotros mismos. Incluso generan una nueva oralidad –que Ong denomina “oralidad secundaria”– diferente de aquélla propia de las sociedades que no conocen la escritura.

 

 

Síntesis del libro

 

En palabras de Walter Ong “este libro se ocupa principalmente de la cultura oral y los cambios en el pensamiento y la expresión producidos por la escritura [..]” (p. 117). Con esta finalidad, analiza cómo las diferentes tecnologías de la palabra han impactado, y continúan impactando, sobre las formas en las que el ser humano se relaciona con el conocimiento, consigo mismo y con los otros.

Nosotros, integrantes de una sociedad letrada, no podemos concebir nuestra vida sin la escritura porque ella es una herramienta que usamos cotidianamente. Sin embargo, las demandas de las sociedades orales primarias se veían satisfechas con la palabra hablada, ya que explotaban una serie de estrategias específicas a las que Ong denomina “psicodinámicas”.

El autor destaca el papel que los miembros de esas sociedades le asignaban a la palabra como otorgadora de poder: no cualquiera podía hablar, no cualquiera podía escuchar; cada individuo sabía sólo lo que era capaz de recordar. La memoria era entonces la protagonista principal o, mejor dicho, quienes la poseían.

La aparición de la escritura marcó una ruptura con respecto a las formas de concebir la palabra porque ella permite “establecer fuera del pensamiento lo que en realidad sólo puede existir dentro de él”. Si bien debemos su origen a necesidades netamente prácticas derivadas de la contabilidad, sus funciones se fueron extendiendo: hoy la escritura constituye una actividad privilegiada de las sociedades contemporáneas, que excede ampliamente el papel de ayuda-memoria. La invención de la imprenta permitió extender esta práctica, ya que con ella se democratizó la alfabetización, al poder editarse libros más pequeños y económicos.

El auge de las nuevas tecnologías de la palabra –como la televisión, la radio, el teléfono, ligados al desarrollo de la electrónica– parece haber dado un nuevo impulso a la oralidad. Ong apunta que si bien esta oralidad –a la que llama secundaria– se asemeja a la oralidad primaria, también es muy distinta de ella. Los destinatarios de estas formas de comunicación constituyen un grupo extraordinariamente mayor que la aldea tribal, y la existencia misma de estos medios presupone la escritura.

 

 

Estado de la cuestión

 

El estudio de las relaciones entre la oralidad y la escritura fue abordado desde diferentes posturas teóricas. Una limitación común a las primeras investigaciones en este campo, como puntualiza Ong, radica en reducir estas relaciones o bien a la subordinación de la escritura a la oralidad, o bien de la oralidad a la escritura.

La primera postura organiza su argumentación en torno de la idea del origen: la oralidad es anterior a la escritura, tanto en la historia de la humanidad como en cada individuo en particular. Saussure mismo afirma al respecto que la escritura es un complemento del habla oral, un código que sirve para transcribir lo que se dice.

La concepción de la escritura como superior a la oralidad está basada en la idea de que la primera pertenece a sociedades “civilizadas”, “evolucionadas” y a individuos “cultos”.

Ong propone superar ambas visiones a partir de dos premisas básicas. Por un lado, en sociedades con escritura las funciones que adquieren la oralidad y la escritura son complementarias y no se puede hablar de que una sea superior a la otra. Por otro lado, la oralidad de las sociedades sin escritura es diferente de la oralidad de las sociedades con escritura.

 

 
Para acompañar la lectura

 

1.        Esta propuesta los va a sorprender: no comiencen a leer el libro de Ong por la página 1, sino por la página 189. Concretamente, comiencen por el índice. Según la información que brinda este elemento paratextual:

¿Cuál es el tema o los temas central/es de este texto? ¿Qué aspectos de la oralidad desarrolla? ¿Y de la escritura? ¿Podrían afirmar que el autor valora más a la escritura que a la oralidad o viceversa? ¿Por qué? ¿Analiza otras perspectivas de estudio de estos fenómenos? ¿En qué capítulo?

2.        En el capítulo III de su libro, Ong pasa revista a algunos de los recursos propios de la memoria oral. ¿Cuál o cuáles de esos recursos hacen fáciles de retener los siguientes refranes?

 

·         Divide y reinarás.

·         El error es humano, el perdón es divino.

·         En casa de herrero, cuchillo de palo.

·         Más vale pájaro en mano que cien volando.

·         Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon tus barbas a remojar.

·         Quien mal anda, mal acaba.

·         El diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo.

·         Pan para hoy, hambre para mañana.

·         Agua que no has de beber, déjala correr.

·         Al pan, pan y al vino, vino.

 

3.        También pueden rastrear algunas “psicodinámicas de la oralidad” en: el Cantar del Mio Cid, romances, canciones, mitos, fábulas, adivinanzas, trabalenguas...

 

4.        Hurgando distintos diccionarios nos topamos con las siguientes concepciones de escritura. ¿En qué aspectos coinciden y en cuáles se diferencian de la propuesta de Ong?

 

“Medio de comunicación visual subordinado al lenguaje hablado, que forma un sistema de signos gráficos. Método para la fijación del lenguaje articulado perecedero, sistema de signos visibles o tangibles para la comunicación interpersonal.”Lewandowski, T. (1992), Diccionario de Lingüística, Madrid, Cátedra.

 

“Cuando el lenguaje (oral) se plasma en el medio visual recibe el nombre de ‘escritura’.” Alcaraz Varó y Martínez Linares (1997), Diccionario de lingüística moderna, Barcelona, Ariel.

 

“1) Acción y efecto de ‘escribir’. 2) Sistema de signos utilizado para escribir. Escritura alfabética, silábica, ideográfica, jeroglífica.” Real Academia Española (1992), Diccionario de la Lengua Española, Madrid, Espasa Calpe.

 

5.        ¿Qué concepciones de escritura y oralidad pueden rastrear en estos refranes y frases hechas? Está permitido buscar otros.

 

·         La letra con sangre entra.

·         Una imagen vale más que mil palabras.

·         Las palabras son como las piedras, no se pueden revocar.

·         Se curan las cuchilladas, mas no las palabras.

·         Los hechos dan testimonio, las palabras corren por el viento.

·         A buen entendedor, pocas palabras.

 

6.        Parece que Lévi-Strauss y Ong no están de acuerdo en su concepción de la escritura. Contrasten la función que el primer autor le adjudica a la escritura en este fragmento, con la que presenta Ong en el capítulo iv.

 

“El único fenómeno que ella [la escritura] ha acompañado fielmente es la formación de las ciudades y los imperios, es decir, la integración de un número considerable de individuos en un sistema político y su jerarquización en castas y en clases. Tal es, en todo caso, la evolución típica a la que se asiste, desde Egipto hasta China, cuando aparece la escritura: parece favorecer la explotación de los hombres antes que su iluminación. [...] Si mi hipótesis es exacta, hay que admitir que la función primaria de la comunicación escrita es la de facilitar la esclavitud.” Lévi-Strauss, Claude (1970), “Lección de escritura”, en Tristes trópicos, Buenos Aires, Eudeba.

 

7.        Walter Ong considera que el término “literatura oral” es paradójico. Rastreen en el capítulo i los argumentos que utiliza para fundamentar esa caracterización. ¿De qué otras formas proponen ustedes llamar a estos textos? No olviden justificar sus propuestas.

 

8.        En el capítulo VI, Ong establece una diferencia entre los personajes “redondos” y “planos”. ¿Cómo clasificarían a los protagonistas de: Duro de matar, Terminator, Martes 13, “Gasoleros”, “Tom y Jerry”.

 

9.        No todos están de acuerdo con el siguiente par de ideas de Ong. Y ustedes, ¿qué piensan?

 

“...los aparatos electrónicos no están eliminando los libros impresos, sino que en realidad producen más” (p. 134).

 

“Planeamos cuidadosamente nuestros actos para asegurarnos de que sean del todo espontáneos” (p. 135).

 

10.   Rastreen en el texto de Ong las definiciones de oralidad primaria y oralidad secundaria. Reconstruyan una definición, que el autor no da, del concepto de tecnología de la palabra.

 

11.   Una para pensar y discutir. Según afirma Walter Ong, la radio, la televisión, el teléfono, entre otros, vinculados con el desarrollo de la tecnología electrónica, inauguraron la era de la “oralidad secundaria”. ¿Se podría decir lo mismo de Internet y del correo electrónico?

 

12.   El desafío final consiste en que expliquen las siguientes frases de Ong:

 

 “En una cultura oral primaria, [...] las palabras son sonidos. Tal vez se las ‘llame’ a la memoria, se las ‘evoque’. Pero no hay dónde buscar para ‘verlas’”.

 

Algunas pistas en el capítulo III.

 

 “La escritura reconstituyó la palabra hablada, originalmente oral, en el espacio visual y la impresión la incrustó más categóricamente en el espacio.”

 

¿Pistas? En el capítulo V.

 

 

Esta guía ha sido elaborada por Laiza Otañi y Maria del Pilar Gaspar, licenciadas en Letras.